jueves, 1 de marzo de 2012

COMIENZA LA CUARESMA

Comenzamos la Cuaresma y a manera de Ejercicio Espiritual, como aquellos a los que acudíamos en este tiempo, en nuestra parroquia, les propongo reflexionar acerca del Concilio Vaticano II, a cincuenta años del inicio de los trabajos que tenían como objetivo un cambio en la Iglesia. ¿Realmente hemos vivido ese cambio?
En el contexto de la visita papal a México, cabe muy bien hacernos esta pregunta, porque tal parece que el Papa Benedicto XVI  pretendiera vivir y hacer vivir una Iglesia anterior al Concilio. Esto aunado a una crisis severa al interior de la jerarquía eclesial, a la pérdida de su autoridad moral en la sociedad y  a la falta de interés de los católicos por conocer el verdadero sentido del mensaje de Jesús, hacen que la Iglesia sea todo menos el reino de DIOS


REFLEXIONES ACERCA DE LOS 50 AÑOS DEL CONCILIO VATICANO II
“Tanto amó Dios al mundo que le dio su Hijo…” Jn 3, 16
MIGUEL ESQUIROL VIVES, esquirolrios@gmail.com 
COCHABAMBA (BOLIVIA).

ECLESALIA, 27/02/12.- En la Iglesia católica el año 1962 se dio un tsunami catastrófico para algunos y un suceso de suma importancia para otros. Suceso ya esperado por éstos y despreciado o por lo menos menospreciado por aquellos.
Quizás, como han dicho muchos, el problema de nuestra querida Iglesia viene desde la época constantiniana, cuando la jerarquía eclesiástica pasó de una situación de persecución y martirio a un status de libertad y nobleza, equiparable a la de los grandes señores de la época.
Fueron tiempos en que la preocupación de las autoridades eclesiásticas estaba primordialmente en la doctrina con sus dogmas, más que en el seguimiento de la vida del maestro, aquel camino que nos ofrecen los evangelios de sencillez y de compasión por los que sufren y aquel deseo de Jesús por el reino de Dios o transformación de este mundo, en el cual quien ha recibido más sirva y no sea servido y en el que el respeto a la dignidad de las personas sea para todos, pero sobre todos para los que por la sociedad ha considerado menos dignos, los más olvidados y excluidos.
Muchos años después vino la reforma de Lutero, que sin duda quiso el bien de la Iglesia, quiso acabar con aquel boato y aquella corrupción reinante en las altas esferas eclesiásticas, acabar con abusos al pueblo, como el de los cobros por las indulgencias, el control de las conciencias, y terminar con la ignorancia de un pueblo al que se le había prohibido la lectura de la Biblia…., nunca todo es perfecto entre los humanos, pero la verdad es que hacía falta una reforma y ya era urgente, pero lo más fácil fue declarar hereje a Lutero y terminar con semejante aventura. Para ello surgió la contrarreforma, con gente buena y santa, y si bien hizo mucho bien a muchos fieles, sirvió también para que la jerarquía pudiera seguir son su status, su poder y con la estructura piramidal de la Iglesia.
Cuatrocientos años después y a partir del año 1958, una vez que fue papa el cardenal Roncalli, como Juan XXIII, éste inicia lo que hubiese querido ser una gran reforma para la Iglesia católica, y el año1962 inaugura el Concilio Vaticano II. Fueron cuatro años de deliberaciones y de mucho estudio y una serie de documentos de suma importancia para la renovación, para el “agiornamento” o actualización de la Iglesia católica, documentos que muchos de ellos han quedado a medias, olvidados y quizás algunos ya superados.
El documento que abre la Iglesia al mundo, el más conocido y titulado por sus palabras latinas con que se inicia: Gaudium et spes, “Los gozos y las esperanzas de este mundo, sobre todo de los más pobres, son los gozos y las esperanzas de los discípulos de Cristo”. Que como consecuencia lógica llevó a sacerdotes, religiosos y religiosas a meterse en el mundo a comprometerse de veras con él, pero con las leyes canónicas anteriores al concilio y que no se renovaron dieron como resultado un gran éxodo, abandono de muchos del sacerdocio, porque era incompatible con este compromiso y también de religiosas y religiosos, siendo juzgados todos ellos y ellas entonces como desertores y aún como traidores.
Un verdadero signo de los tiempos, que en lugar de verlo como tal, se consideró por parte de la curia romana y otras altas personalidades como una verdadera desgracia, cuya causa había sido este desdichado concilio. Lo que sirvió también para dar marcha atrás, quedando paralizadas la mayoría de las reformas, como la litúrgica, la misma constitución de la Iglesia en sus ministerios desde el del papa, los obispos, presbíteros y hasta los ministerios laicales tan necesarios en favor de nuestro mundo y el pensar la Iglesia como Pueblo de Dios en lugar de Sociedad perfecta.
La necesidad y el valor del laicado fue siempre más una frase teórica que un interés real. Los “reducidos” al estado laical, palabra poco acertada, no fueron reconocidos como laicos y no se hizo nada o casi nada por recuperar a estos nuevos laicos, se menospreciaron esas fuerzas espirituales, intelectuales y dinámicas en la Iglesia, preparados teológica e intelectualmente, gente la mayoría de grandes valores materiales y espirituales, abandonados muchas veces de las jerarquías, de los superiores y superioras religiosas.
Salvo raras excepciones la mayoría no sintió lo que pudo haber sido una acogida tan necesaria para ellos y ellas, habiendo dejado con dolor, casi siempre, el calor de la institución. Y en ningún momento se pensó que podían ser más útiles en el mundo que en el templo, cuando la sal del evangelio en el mundo se estaba volviendo sin sabor. Y así estamos hoy, con un mundo que sigue su rumbo a toda velocidad de espaldas de la iglesia, lamentando la falta de sacerdotes, cuando todos ellos y ellas podrían ser verdaderos ministros casados y verdaderas ministras casadas de las comunidades eclesiales de base o ser sal y fermento de este mundo, de sus organizaciones civiles, laborales, políticas, etc., con la consiguiente apoyo de la Iglesia para su formación permanente en la fe y con la posibilidad de sentirse Iglesia.  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia). 


viernes, 24 de febrero de 2012

¿EL AMOR HOMOSEXUAL ES IGUAL QUE EL HETEROSEXUAL? Por: Fernando Alvarez D.



En México, por fin legalmente se da en adopción  un bebé a una pareja homosexual. Esto que parecía nunca llegaría a suceder,  es una señal de avance en derechos humanos y de terminar con la discriminación. Se reconoce que todos los seres humanos somos iguales y valemos lo mismo. Esto, que suena como perogrullada, no lo es, pues a la fecha, la Iglesia Católica, por ejemplo, no lo considera así.
La Homosexualidad, como preferencia sexual era perseguida y castigada severamente. Se quemaba a los homosexuales en plazas públicas; la Alemania Nazi los metía en cámaras de gases; en los campos de concentración soviéticos los masacraban; en la China de Mao, los fusilaban; Y, a la fecha, en los países musulmanes, la homosexualidad se considera un delito.
Una vez aprobada y legalizada en México la unión homosexual, la pregunta era: ¿El derecho a adoptar y educar a un hijo, por una pareja homosexual, no es demasiado?
Han sido siglos y siglos de ignorancia y oscurantismo, pero vamos saliendo a la luz gracias a la ley que garantiza la igualdad de derechos a todas las parejas, heterosexuales u homosexuales, a pesar de la oposición católica y de las instituciones como el IMSS o el ISSSTE que se niegan a reconocer estos derechos en claro desacato a la ley vigente.
Mucha gente dice que esta ley promueve el homosexualismo, como si se tratara de un producto que se promoviera en una campaña publicitaria y esto trajera como consecuencia una oleada de nuevos homosexuales gracias a la mercadotecnia. El homosexualismo no es un producto como la pasta de dientes, es una orientación sexual libre.
La adopción le da la oportunidad a un niño de vivir en un hogar funcional con dos papás o dos mamás, los niños necesitan del amor de sus padres y de vivir el amor en su hogar. Vale más que vivir en un hogar disfuncional, con un padre maltratador o en un ambiente de violencia. Lo importante es que crezca con cariño. No vale más el amor heterosexual que el homosexual.
Por vivir con padres homosexuales, el niño no va a ser obligatoriamente homosexual. Las parejas heterosexuales tienen hijos homosexuales. No es una enfermedad que se contagie, no tiene nada que ver una cosa con la otra.
Enfrentan ahora una lucha en contra de la discriminación y de las burlas que, ojalá no sea así, pueda sufrir su hijo por tener padres del mismo sexo, pero están dispuestos a enfrentarla con valor y amor, como lo han hecho desde que decidieron estar juntos. Es la mejor enseñanza que le pueden dar a su hijo. 
Felicidades a la pareja homosexual que por vez primera en nuestro país tiene un hijo legalmente adoptado. 

jueves, 9 de febrero de 2012

¿LA FE ESTÁ COJA? Por: Martín Valmaseda






¿La Fe está coja?


¿Que la fe está qué…?
– Vamos a explicarnos:
¿Ustedes  han intentado sentarse  en un  banquito con tres patas,  pero que tiene una  de ellas  más larga que las otras? ¡Qué incómodo! En cualquier momento se caen de espaldas.
Pues me temo que eso pasa en nuestra vida, en la vida de mucha gente  que se llama cristiana.
La vida de los que seguimos a Jesús también tiene  tres  puntos de apoyo.
Esa  vida se  distingue por tres cosas; por…:
Lo que  rezamos
Lo que  conocemos
Lo que hacemos
¿A cuál de las tres damos más  importancia?
Seguro que alguno dirá  que las tres son importantes. Sí, pero….

1.- Mucha  gente piensa que uno es buen cristiano  cuando va mucho a misa, asiste a ceremonias religiosas, a procesiones, a oraciones… o sea que somos cristianos  por lo que rezamos.
Pero no nos fijamos  mucho en las otras dos patas que sostienen nuestra fe, que son :

2. Lo que conocemos, lo que estudiamos y pensamos: ¿Qué sabemos de Jesús y de su palabra además de lo  que estudiamos en el catecismo  de pequeños?
Ahí se quedan, para muchos, sus conocimientos.
Cuando crecen aprenden mucho de la vida, de su profesión y su trabajo. Pero de la fe… Ahí se quedaron. Hay personas mayores que  cuando hablan de temas religiosos demuestran conocimientos de niño pequeño.
Después, los que  se confirman, reciben alguna enseñanza religiosa pero no vuelven a tener más conocimiento del  mensaje de Jesús. Fíjense  que no hablo  de “saberse de memoria” muchas cosas, sino de conocer bien lo que Jesús dijo e hizo y de cómo eso que enseñó nos sirve para nuestra vida ahora en nuestro tiempo.
Jesús  anunciaba  su mensaje para  la vida de su tiempo y del país en que vivía… y para que también  lo apliquemos  hoy.
Hoy muchas cosas de la fe que aprendimos de pequeños no sirven.
La vida ha cambiado mucho y los que  se dedican a conocer bien la Biblia, la  explican cada vez  mejor. También explican mejor  la vida de Jesús  y  sus palabras. Pero muchos cristianos sólo repiten lo poco que aprendieron de pequeños y  lo entienden  mal.

Un cristiano de verdad  dedica por lo menos tanto tiempo a conocer mejor la palabra de Dios… Dedica a eso  tanto tiempo, por lo menos, como a asistir a misas y rezos.
Además cuando se conoce mejor lo palabra de Dios, se reza mejor.  Algunos rezan oraciones que no se parecen en nada a lo que enseñaba y oraba  Jesús.
Es  importante que un buen cristiano  se reúna  en grupos  donde juntos conozcan, mediten la Biblia, el evangelio,  y piensen  cómo vivir eso en  el país y  en la época en que ellos viven.
Es importante  que los cristianos dediquen tiempo a eso, tanto o más que  a devociones y oraciones

Pero falta la tercera pata  de  la vida de un cristiano:

3.- Lo que hacemos: Si uno dice: “yo cumplo los mandamientos, no robo ni mato, ni… “  La  pregunta  que le hacemos es…: “muy bien . Pero  ¿qué hace usted además de cumplir sus obligaciones?”.  Jesús no se dedicaba solo a  cumplir sus obligaciones.  Tampoco estaba metido  en el templo. Jesús salía a hacer el bien.  Para eso estaba siempre preocupado no solo por sus problemas sino por los problemas de los demás. Sobre todo de los  enfermos, los pobres, a los  que nadie hacía caso. A Jesús  le  molestaba la gente muy piadosa que no se preocupaba de hacer  el bien. “No todo el que dice: ¡Señor señor!, entrará en el reino de los cielos sino el que  hace la voluntad de mi Padre”.
Cuando oramos, la oración nos debe ayudar a vivir  haciendo el bien, trabajando por el reino de Dios, que es un mundo nuevo, en amor, paz y justicia. (Así oraba Jesús: “Venga  tu reino, hágase tu voluntad”)



Cuando leemos y comentamos el evangelio, eso nos tiene que  ayudar a  hacer el bien, a trabajar por el reino de Dios (eso es lo que Jesús predicaba),  un mundo  nuevo , en amor, paz y justicia.
Ahí tenemos las tres patas del banquito de la fe: Oramos y conocemos el Evangelio para trabajar por el reino Dios.
Que no  nos falte ninguna pata.
Que no se nos quede coja la fe.
Pregunta final:  Y a usted,  a su vida cristiana, ¿le  falta alguna de las tres patas? Pregúnteselo sinceramente.








lunes, 26 de diciembre de 2011

POR OTRO CAMINO.- Por: Martín Valmaseda


Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.” (Mateo 2, 1-12).

Por otro  camino volvieron  los  Magos de oriente.
Ellos buscaban, siguiendo una  misteriosa estrella, al rey de  un   extraño  reino. Les dio pistas otro  monarca prepotente  y     astuto: ¨Díganme dónde está que a mi también me interesa¨. 
Ellos siguieron tras la estrella y   encontraron a quien buscaban. A pesar de la pobre apariencia de ese chiquitín,  lo aceptaron, lo adoraron, le dejaron sus regalos y se volvieron a  su tierra contentos  de haber encontrado al rey de un nuevo reino.
Pero  en sueños alguien les avisó oportunamente que no volviesen por donde el tirano Herodes,  y se fueron por otro camino…
¿Qué camino?.
…   …   …
En  todos los siglos posteriores ha habido muchos buscadores de Jesús que  han llegado a encontrarlo.
Unos, como los pastores, fueron donde él  por un  camino  de ángeles , simple y directo , sin reyes de por medio. Lo adoraron, le dejaron algún corderito para que Murillo pudiera mejorar sus pinturas. Luego, volvieron   a su trabajo,  al servicio del ganadero. El ganadero no se daba  cuenta de que  los pastores se habían traído con ellos  otro pastor que los tenía inquietos  y entusiasmados.
Otros, como los magos,  fueron avisados  por un sueño inteligente.  Comprendieron  que, si volvían por  donde vinieron, intentarían utilizarlos  para…  eliminar   al  pequeño príncipe  capaz de  hacer  sombra a cualquier Herodes. Por eso escaparon por otro camino a otro reino, sin  reyes prepotentes.
……………………………………


¿Quieren  que pasemos esta vieja historia  a nuestra actualidad…?:
Desde que aquello pasó hasta nuestros tiempos  en torno a  aquel pequeñín (que creció, molestó anunciando otro reino, lo mataron, pero sigue vivo) se ha ido organizando  una sociedad internacional que llaman “Iglesia”.
Pero   en esa iglesia   se ha  reunido   gente  diversa:  
&.- Unos, como  los pastores, simples y directos, siguen fieles al niño que descubrieron en la choza, sin mucho análisis ni reflexión. Pero siguen fieles.
&.-Otros, a través de los años, han tenido peor  suerte. Descubrieron  a Jesús después de atravesar un mundo hostil, de luchas  por el  poder. Pero un mundo que se presentaba  civilizado y atractivo.
Llegaron  donde el niño aquel, lo adoraron,   Intentaron guardar en sus corazones y pensamientos su encuentro...   Pero al volver a su vida de siempre lo hicieron “por el mismo camino”   y se volvieron a encontrar con los mismos herodes de siempre.  Herodes que  se llamaban poder, propiedad  absolutamente privada,  competencia…. 
Esos  que volvían deslumbrados de  la choza querían seguir fieles al  niño  de Belén, al hombre de Nazaret. Intentaron mantener su fidelidad al niño pero no querían  perder las ventajas del viejo camino bordeado de lujosos  edificios y bancos.  Su marcha se hizo cada vez más  lenta. No se daban cuenta de que esa ruta  era incompatible con el Jesús que habían encontrado.  Hicieron  grandes monumentos al dicho Jesús, celebraron grandes  eventos en su homenaje, sin darse cuenta de que tenían infiltrados  en su comitiva a   secuaces de Herodes,  que, para  manejarlos, se disfrazaban de  lo que fuera, hasta de pastores.  
&.-Pero  hubo otros  magos buscadores a quienes  se les iluminó en sueños la conciencia y se despertaron.  Ellos  se dieron cuenta de  los herodes que también hoy  buscan  al niño para matarlo, para hacerlo desaparecer de su memoria y de su vida.  Por  eso, los avisados, después de descubrir al niño se lo llevaron en el corazón por otro  camino. Por él siguen caminando hacia otro reino.



Consecuencias prácticas de esta historia:
Las consecuencias son que, quienes   vuelven “por el mismo camino”,  están, muchas veces  sin querer, metidos en un laberinto.  Tienen a su alcance  los bancos, los distintos medios  de comunicación, los grandes templos, los colegios y universidades  y los centros donde se “arregla” el mundo.  Consideran que la Iglesia de aquel pequeño Jesús es de  ellos solamente.
En cambio los que,  avisados, se  han ido “por otro camino” lo tienen más difícil. Se encuentran más desprotegidos.  Los del viejo  camino les  tientan, les llaman invitándoles  a sus eventos, les ofrecen las ventajas de sus calles bien asfaltadas, si  no hacen caso les  acusan de  ingenuos, locos o rebeldes…
 Los del viejo camino presumen de que con ellos está la juventud.  Mientras  que los del nuevo, van envejeciendo  solos.
  Así parece.  Eso sucede  porque  la juventud  que  esta en contra de los Herodes también se acaba poniendo en contra de la Iglesia del viejo camino  Se les  aparece como la única  en el mundo. Y como esa iglesia  no les  va… pues se marchan de ella
En cambio otros  jóvenes  adormecidos sin soñar nuevos  caminos…  esos sí  acuden hipnotizados en masa a los eventos que les ofrecen. Eventos donde solo hay que aclamar y cantar pero sin  caminos nuevos  que descubrir. Todo es allí  más cómodo y reluciente.
Sería   importante que los magos del “otro camino” supieran mostrar a  los jóvenes  indignados contra  los herodes de turno, que también hay quienes hoy siguen  nuevos caminos. Que eso que llaman Iglesia, la fiel al muchachito de Belén, Nazaret, Gólgota, se encuentra especialmente en los caminos nuevos rebeldes y  arriesgados.  
El convencer de esto a los jóvenes depende  de  quienes descubrieron al Jesús indignado. Que  muestren ellos  su indignación contra todos los herodes y su reino  y  demuestren que hoy es posible y necesario  volver… por otro camino.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL VIRREY


En San Cosme muchas veces escuchamos las historias, de boca del Sr Cura, y de nuestros amigos, acerca del Virrey, que aparecía en la casa parroquial y caminaba rumbo al presbiterio. Vestido a la usanza española antigua, dirigía sus pasos al lugar en donde conocíamos se encuentra su sepulcro. Alguna vez, jugando ping-pong en nuestro salón, los amigos que nos encontrábamos ahí, escuchamos unos pasos que se dirigían a nosotros, pero no llegaba nadie, no había nadie, y se lo atribuíamos al Virrey. Susto tras Susto. El cuadro del monje franciscano, cuyos ojos brillaban al fondo de su capucha y era lo único que podía apreciarse de su cara y que alguna vez vieron deambular también por los pasillos. ¡Chácharas! Gritaba el ¡"Chacharitas”, personaje en la parroquia en aquellos años, a quien el padre permitía habitar un cuartito en la casa parroquial y quien, bajo el efecto hetílico de su agua bendita también nos platicaba haber visto al Virrey.
El 27 de septiembre, fiesta de los Santos Cosme y Damián, se organizaban las kermeses y participábamos poniendo los puestos que nos prestaba el Pato Pascual y en los puestos de juegos, gelatinas, raspados, -una vez, de colores raros, azul, morado, verde, que tuvieron mucho éxito a pesar del frío que hacía- el grupo de señoras con la tómbola y los pasteles, las madres del Verbo Encarnado con el comedor en el claustro, ofreciendo pozole, mole y otros antojos, mis papás, en el registro civil, -ahí me casaron con Carmen, y treinta y tantos años después, a la fecha seguimos disfrutando aquella unión- la cárcel, en donde una vez pusimos al “pelochas”, cráneo que rescatamos de los restos humanos que se exhumaron en las reformas del templo.¡Qué recuerdos!
Pero ¿quién mejor que Alberto Barranco para hacernos éstas remembranzas? Aquí les presento la segunda parte de
 
Ciudad de la Nostalgia/ Historias de San Rafael
Segunda parte

Por 

Alberto Barranco Chavarría

Y dicen que a Don Domingo de Cantabrana lo sorprendió una terrible tormenta a la mitad del camino hacia Tacuba, buscando refugio en el convento, y "siendo obsequiado por los religiosos durante la noche, con los agasajos que su pobreza les permitía dar".
Tan profunda fue su gratitud, que de su peculio salió el costo de la iglesia, sin exigir el patronato correspondiente, en lo que al amanecer de la Nueva España había sido hospital de indios forasteros, atendido por los franciscanos recoletos de la reforma de San Pedro Alcántara, y más tarde el convento de los Descalzos Viejos.
La obra, cuya primera piedra colocara el arzobispo Payo Enriquez de Rivera, duró dos años y cuatro meses.
La consagración llegó el 13 de enero de 1675.
En el presbiterio de la hoy parroquia de San Cosme y San Damián, eje, referencia, signo urbano del barrio que lleva el mismo nombre ("La parte más amena, más saludable y agradable de la ciudad", escribiría Manuel Ramírez Aparicio en su obra "Los conventos suprimidos en México"), y de la colonia San Rafael, estuvo alguna vez el sepulcro del Virrey Marqués de Casafuerte y Caballero de la Orden de Santiago, Juan de Acuña.
A la muerte, por problemas de gota, del hombre al que el pueblo bautizara como Gran Gobernador, se ordenó disparar los cañones cada 15 minutos, hasta totalizar 467 truenos. Y cada media hora las campanas todas repicaban a duelo. Y en toda Nueva España se celebraron 400 misas. Y 180 cofradías fueron a la procesión del cadáver...

Y aunque la procesión de locatarios del mercado llegaba cada 27 de septiembre, fiesta de los santos Cosme y Damián, con mariachis, estandartes y porras al calce. Y aunque las posadas se vivían al calor de las letanías, el olor de los tejocotes y las piñatas rellenas de zapotes. Y aunque en la festividad del Santo Cura de Ars, el párroco José Fidel Quintana convocaba a los ricos más ricos de la colonia a comer en el átrio con los pobres más pobres...
...la página más colorida de la iglesia eran sus kermesses, a las que no faltaba la tómbola, el pozole, las enchiladas de mole, las naranjas con chile piquín; el tiro al blanco con dardos; la capirotada, el atole champurrado, las quesadillas de flor de calabaza; los huevos con confeti, los pollitos vivos, el registro civil...y la cárcel para los reacios a casarse.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

HISTORIAS DE SAN RAFAEL


Hace algunos años, cuando cantábamos en la misa de 11 los domingos, en el coro de la Parroquia de San Cosme, vivimos una experiencia singular. Era una boda. Los novios frente al altar. El padre oficiando la misa, Todo transcurría normal. Cantábamos y nos llenaba de orgullo estar ahí. Eran ya varios años que el coro de San Cosme reunía a nuestras familias en misa. Recuerdo que después del ofertorio, la figura de una viejecita apareció por el pasillo central, caminando hacia el altar, despacio, y a cada paso se veía en su cara el dolor que le causaba el caminar. Nos causó extrañeza porque iba vestida de novia. Su vestido blanco percudido por el tiempo, su velo sucio y maltratado, un paraguas en la mano derecha como bastón y en la mano izquierda, su bolsa del mandado.
No dudó en llegar hasta situarse a la derecha del novio. Del otro lado, la novia oficial. La escena provocó un murmullo generalizado en un momento de la misa en que deberíamos estar orando, en silencio.
Mario, uno de los compañeros del coro, tuvo la intención de arreglar la penosa situación y discretamente se acerco a la ancianita. Por detrás, intentó sujetarla de los brazos para hacerla a un lado, pero ¡ZAZ!, ¡SOPAS!
La ancianita presintió el intento de Mario por retirarla del lugar y, sorpresivamente utilizó su paraguas como espada y cual mosquetero le propinó una estocada en la garganta a Mario que impulsivamente y por su destreza en las artes marciales, pudo sujetar a la ancianita entre sus brazos. La escena era entre cómica y dramática. La abuelita forcejeaba, los feligreses se escandalizaban. El Padre hizo una pausa, y después de ver que no había manera de hacer a un lado a la novia espuria, le pidió a Mario que la dejara en paz. La Misa prosiguió hasta el final con el novio con dos novias.
Esta anécdota me da pie para presentarles la narración de Alberto Barranco, miembro fundador de nuestro movimiento, quien hace algún tiempo escribió “Ciudad de la Nostalgia”.- “Historias de San Rafael”, (nuestra colonia) publicada en el periódico Reforma y que les presento en tres partes.
Estoy seguro que a los amigos que ya lo leyeron les gustará recordar estas historias, como cuando las platicábamos en nuestras reuniones en el Sanborn´s de insurgentes. Y para los que no las han leído, les encantará conocer los orígenes de nuestro barrio. Cuántos recuerdos. 
 
Ciudad de la Nostalgia/ Historias de San Rafael
Primera parte

Por 

Alberto Barranco Chavarría


(16-Jun-2002).-

"Ego te absolvum..."
Al eco del espanto de la batalla, la palabra gris del viejo fraile dieguino sonaba a sacrilegio. Se diría ajeno a la punta de la daga apremiando su costado. Ajeno al brillo de las espadas. Ajeno al duelo de los gritos. Ajeno a la ausencia de ornamentos, altar, campanas, incienso, misal, bancas, redinatorios, sedas, vinajeras, velas, velos, arras, anillos...
-Si alguno de los presentes conoce algún impedimento...
Ella, originaria de Filipinas y vecina del barrio de San Cosme, se llamaba Ignacia María Cruzat, La China, para más señas. El, originario de Sevilla y vecino del callejón de Medinas, se llamaba Domingo Sánchez De Tagle.
No hubo amonestaciones.
De hecho, a la boda, cobijada por lo profundo de la noche y bendecida por la pura portería del convento de los Descalzos Viejos, llamado luego de Nuestra Señora de la Consolación, sólo acudirían, sin galas ni invitaciones, sin vestido blanco ni jubón de seda negro con alforzas y encajes blancos, los seis hermanos del novio y las tres criadas de la novia.
El amor invencible de la riquísima heredera del ex gobernador de Filipinas, Honorato Cruzat, y el caballero que se había jugado la vida por ella en duelo de capa y daga con el conde de Santiago. La eterna historia de la negativa de mano; la huída; el depósito de la novia; la ceremonia furtiva...
-¿Acepta usted por esposo...? ¿Quién les fue con el chisme a los primos de La China? ¿Quién llevó a la mujer que juraba ser la esposa legítima del novio? ¿Quién desnudó la primera espada? ¿Quién pidió al cura confesar al novio al vuelo del escándalo? ¿Quién curó el desmayo de la bellísima filipina de pelo inmensamente negro y ojos color miel? El hecho es que a la media noche, cruzado al fin el laberinto del "Hasta que la muerte los separe...", la vieja calzada de Tlacopan, a la vera del acueducto de La Verónica, estaba llena de corchetes, arcabuceros y lanceros, enviados por el mismísimo Virrey de la Nueva España, quien hizo expedita justicia en bata.
Después de pagar una multa, ¡válgame Dios!, de 20 mil pesos oro -el costo de 50 mansiones veraniegas en el barrio de San Cosme en 1703-, Domingo Sánchez de Tagle sería escoltado a Veracruz, donde tomaría un barco rumbo...al destierro. Sus hermanos cubrirían, entre todos, una multa de 10 mil...
A su vez, los parientes de La China, diez mil pesos de pena pecunaria al calce, tendrían su casa por prisión durante seis meses...tiempo suficiente para que Ignacia María Cruzat profesara en el convento de San Lorenzo.
Qué importaban los ruegos de la mitad de la corte, incluídos los de la señora virreina, quien le levantaría tres semanas el habla a su marido, en favor de los enamorados.
Qué importaba la confesión de la supuesta legítima, quien había regresado el caudal cubierto por su actuación. Qué importaba la codicia de los Cruzat.
Lo cierto es que un mes después La China moría de fiebres...tabardillo, decían los médicos, dejando a su legítimo esposo y marido la mitad de sus bienes...y la otra a una casa de niños expósitos.
Y dicen que de vez en vez llega a la iglesia, dedicada luego a los santos gemelos, médicos ambos, Cosme y Damián, con la esperanza de casarse, ahora sí, como Dios manda.