viernes, 26 de abril de 2013

WIKIPEDIA Y DERECHOS DE AUTOR

  WIKIPEDIA Y 

LOS DERECHOS DE AUTOR


El maestro en la escuela, en el sistema tradicional de enseñanza, prepara sus clases haciendo su estudio e investigación personal sobre el tema a tratar en clase, su programa de estudio, el desarrollo de los temas, los ejercicios y las referencias bibliográficas así como las prácticas conforman su método personal de enseñanza. Bien podría editarse como libró de texto y tendría el maestro el derecho de cobrar regalías por el uso comercial de su obra. Al mismo tiempo, los derechos de autor le protegen de alteraciones de su obra sin su consentimiento. 



Sucede que el sistema educativo, desde hace más de treinta años, ofrece otra posibilidad de aprender y acceder al conocimiento en general. Un sistema en el que el maestro no es el único medio por el que el estudiante accede al conocimiento. Es el mismo estudiante que aprend a investigar y reunir la información, aporta el mismo su experiencia y saca sus propias conclusiones. El conocimiento es el resultado del análisis del tema. El maestro cumple una función de monitor y asesor del estudiante.



En el caso anterior del maestro de método tradicional, si lo ubicáramos en el Colegio de Ciencias y Humanidades, por ejemplo, proporcionaría su programa de estudio, temarios, investigación, desarrollo de temas,  ejercicios, etc, y los alumnos, en base a eso y en su propia investigación pueden estar de acuerdo o diferir de las conclusiones del maestro, corregir y/o aumentar el material del maestro que ahora pertenece no sólo él sino al alumno, al grupo y al colegio que lo puede poner a la disposición general para motivar su perfeccionamiento.  

El conocimiento no es lengua muerta, ni propiedad particular. Es vivo, cambiante y en evolución constante.
El conocimiento es patrimonio de la humanidad.

¿A qué viene todo esto?

Viene a cuento porque en internet, el trabajo que hay detrás de la enciclopedia más grande del mundo, no depende de un grupo de eruditos en los más diversos temas, con derechos de autor reservados, sino que es la evolución del conocimiento con la participación global del público en general.
Wikipedia, la enciclopedia LIBRE.

viernes, 12 de abril de 2013

REDES SOCIALES

  REDES SOCIALES


En las relaciones humanas siempre hay problemas, porque eso son, relaciones de humanos que por nuestra naturaleza somos defectuosos, pero como otras especies, somos gregarios, solemos vivir en familias, grupos, y en consecuencia, nuestra convivencia es difícil, complicada pues es reflejo de nuestra forma de ser. 



Veamos un ejemplo: en el edificio en que vivo viven 6 familias más y todos nos conocemos y nos llevamos bien. Nos saludamos cada vez que nos encontramos por los pasillos, aunque parece que hay quienes viven más tiempo en los pasillos que dentro de su casa. Nunca falta la vecina que quiere estar al tanto de la vida de todos y controla el noticiero de nuestra comunidad con notas de sociales, (quienes son novios, se casan, embarazos con datos del responsable, nacimientos, divorcios con causales,) la nota roja con juicio y sentencia de robos, peleas con sangre, choques o multas o muertes no naturales casi con autopsia. Cubre también la sección editorial y de análisis político porque forma parte siempre de cuanto se organice en la comunidad y conoce y trata con los funcionarios delegacionales. Las notas de salud y el obituario, en fin, que es difícil librarse de sus preguntas y lo que no consigue en entrevista lo logra en periodismo de investigación, atando cabos, buscando pistas, entrevistando, consultando. 
¿Qué resulta de todo esto?
Que la vida y obra de todos sea un periódico mural. 
Por eso yo se lo que le platico y lo que no, porque todo lo que yo diga podrá ser usado en mi contra y utilizado por vecinos y extraños.


Desde luego que la seguridad es tema importante, yo no la invitaría a mi casa, es como si pusiera al lado de la puerta un tablero con el horario de mis actividades, fotos con mi familia y mis cosas para que todo el mundo las vea, una locura.
Mi casa no está a puertas abiertas para que entre todo el mundo. 
Sería muy bonito vivir en la utopía de un mundo sin malicia, pero la realidad nos ha enseñado que es la oportunidad que esperan los que viven de lo ajeno.
En mi casa sólo entra quien yo acepto por ser de mi confianza y están mis fotos colgadas en la pared y mis álbum que me encanta compartir y platicar de tantas anécdotas y platico con confianza sin temor de que se entere la vecina, y si hay romance o me da la gana andar en pelotas tengo la precaución de cerrar las ventanas para no causar envidias a mi comunicativa vecina.
¿A qué viene todo esto? ¿Por qué les cuento la historia de mi vecina la profesional en ciencias y técnicas de la comunicación?
Hago simplemente una analogía entre nuestra experiencia común y las redes sociales.
Porque es lo que yo creo que debemos considerar al participar en las redes sociales o con los mensajes de texto en celulares.
¡Mucho ojo!, eh?
Una de las causas más frecuentes de divorcio es la intromisión en cuentas ajenas en redes sociales y mensajes.
¡Se los digo por experiencia!

miércoles, 10 de abril de 2013

RITOS PARA RATO:LOS XV AÑOS

Abril, 2013

RITOS PARA RATO

LOS XV AÑOS

Hay cosas en la vida que hacemos y que no sabemos porque lo hacemos pero parece que nos va la vida en cumplir religiosamente con el rito, ceremonia, hábito o manía.
Hoy por la mañana, me levanté de la cama, fui al baño, me bañé y, hasta que estaba frente al espejo me di cuenta de que todo lo que había sucedido antes de ese momento lo había hecho mecánicamente, sin pensar.
Alguna razón tuvieron en su tiempo, cada uno de los actos del ritual del aseo personal, pero ahora son un hábito, un vicio o una manía que yo mismo no sabría explicar.

Del mismo modo, de manera colectiva, ¿por qué cuando viajamos nos morimos de ansias por abordar el avión o el autobús, si nadie nos va a ganar nuestro lugar, pues sabemos que están reservados para nosotros? Lo mismo al llegar, no termina de estacionarse el avión o autobús y ya está la gente formada, empujándose para bajar como si hubiera una emergencia. Normalmente no la hay, entonces... ¿Cuál es la razón? Tampoco la hay. Pero, muchas personas lo hacen.  Bueno, pues algo así sucede con muchos ritos y ceremonias en la vida, con los que muchas personas cumplen y que seguramente no han reflexionado acerca de su origen o fundamento, o al menos si lo tienen,  o no, como  para invertir fuertemente en ello.

La realidad es que se cumplen religiosamente aunque sean un "sin sentido".



LA FIESTA DE LOS XV AÑOS

¿Cuál es su razón de ser?
¿Su fundamento es un precepto religioso?
No, no existe tal. Pero se lleva a cabo a pesar de sacrificar el bienestar familiar, porque nunca sobra el dinero como para malgastarlo en un derroche innecesario.
No importan el gasto de la casa, la educación de los niños, los gastos de salud, con tal de aparentar un día, una vida de fantasía.
¿Por qué celebrar los 15 años y no los 13?

¿No es cada cumpleaños, una celebración del desarrollo físico y espiritual no sólo de las hijas, sino de los hijos también?



¿Limusina o Carro Alegórico?

EL RITUAL Y SU PROTOCOLO

¿Por qué el vestido de princesa de cuento de hadas, carísimo, eso si, con los colores de moda, y todos los accesorios como la tiara, para coronar a la princesa, la limusina de colores rosa o champan, que no se disfruta porque en lugar de utilizar sus comodidades, se usa como carro alegórico para exhibirse y que todo el mundo les vea pasearse en ella por un rato, un paseo en el que los jóvenes son júniors.

A partir de hoy, entiéndalo, ya soy "mujer"

De niña a "mujer"

Después, la "presentación en sociedad" de la niña que a partir de ese momento se convierte mágicamente en mujer y le presentan su "último juguete" y baila con sus "chambelanes" que son parte de este ritual como representación de la mujer que a partir de hoy tiene permiso de alternar con jóvenes que la cortejen. 


Un día de Fantasía y XV años de deuda

¿La familia está de acuerdo en sacrificar cosas importantes y reales para su bienestar, por un día de fantasía?  (Disneyland está para eso y no sale tan caro)


En El Ángel

La foto en el Ángel de la Independencia. Parte infaltable en este ritual. ¿Símbolo de qué? ¿De la nacionalidad o la independencia de la joven? ¿En dónde se estipula que hay que afirmar estos valores en la adolescencia y cuando se contrae matrimonio? ¿No están para eso las ceremonias escolares o cívicas como el 15 de Septiembre o el 24 de Febrero?



Mauris at suspendisse, neque aliquam.





¿Es necesario dar pena para dar cumplimiento estricto a este ritual sin sentido?

Porque no me negarán que es de dar pena, por ejemplo,  "el vals" estilo grupero y pasar de uno en uno todos los padrinos a bailar con la quinceañera.


Con Licencia para Amar

¿Es necesario realmente está ceremonia para que entendamos y aceptemos lo que seguramente la jovencita hace años que entendió y aplicó en su vida?


¿Es un Sacramento?

¿Por qué la Iglesia fomenta estás ceremonias sin fundamento en nuestra fe?


De verdad, hay cosas en la vida que hacemos sin pensar si tienen sentido o no.

Es por eso, y no por molestar, que me gustaría provocar una reflexión sobre el sentido que tiene esta celebración. Si, una vez considerando todo esto, están dispuestos y en condiciones económicas para hacerlo... ¡Felicidades! Y que me toquen ese vals. 

Por eso, mañana cuando me levante lo primero que voy a hacer es pensar que mi sueño quedó atrás y que  estoy despierto y vivo en el mundo real. Así al menos sabré si ya me bañé o todo fué un sueño.


TOMO 1 � Abril de 2013� Fer El Coyote � México, D.F.

viernes, 5 de abril de 2013

"COMO DICE EL DICHO..."

  "COMO DICE EL DICHO... 

EL HOMBRE ES FUEGO, LA MUJER ESTOPA. LLEGA EL DIABLO Y... SOPLA"




El Padre José de Jesús Aguilar, Párroco de San Cosme, conocido ampliamente, no por su compromiso con la gente de su comunidad sino por sus frecuentes apariciones en programas de radio y televisión, algunos de ellos realmente indignantes, como "Desmadrugados" en los que representa no a un personaje ficticio, sino a él mismo, un sacerdote católico, haciendo mofa de su ministerio, es nuevamente tema en este blog.
En la más reciente de sus actuaciones, en el programa: "Como dice el Dicho..." Del Canal de Las Estrellas, interpreta nuevamente al Padre José, (o sea, él mismo) que a consecuencia de un golpe en la cabeza en un asalto, pierde la memoria, (un recurso muy pobre y por demás gastado para estructurar un argumento serio). José no recuerda que es cura y se enamora de una mujer. (Gabriela Goldsmith) Cuando ésta relación está a punto de formalizarse, sufre otro asalto y otro golpe en la cabeza que lo hace recordar que es cura y decide dedicarse a su ministerio. 
Sin más comentario sobre el programa, que no lo merece, la situación me da pie para comentar acerca del celibato sacerdotal. 
¿Jesús impuso esta ley?
¿Cuándo comenzó?
Jesús no prohibió a nadie el casarse y formar una familia. ¿Cómo iba Él a imponer ese yugo si muchos de sus discípulos tenían a su mujer?: Felipe, Natanael, Pedro, Mateo... Todos.
Y... ¿En La Biblia? Dios nos dice que no es bueno que el hombre esté solo. Incluso Pablo, que era bastante severo, recomendó que los obispos tuvieran su mujer y decía que si no podían administrar bien su casa, menos podrían administrar su comunidad.



Entonces, ¿cuándo comenzó esta ley del celibato?
Fue en el año 325, en El Concilio de Nicea cuando se decidió que los curas no deberían casarse. Unos años antes, el Emperador Romano Constantino les había regalado a obispos y sacerdotes, muchas tierras y dinero. Por lo que si eran casados, al morir, sus riquezas las podrían heredar sus esposas e hijos y no la Iglesia. Aún así, hubo muchos sacerdotes con mujeres e hijos pero que no reconocían como legítimos, por lo que sin miramientos, los dejaban completamente desprotegidos. 
El Celibato era la forma de proteger el patrimonio de la Iglesia. En la actualidad siguen operando de la misma forma. Basta con recordar al Padre Maciel y la inmensa fortuna que administra la Orden de Los Legionarios de Cristo, y sus hijos y concubina en México sin recibir nada de parte de la Iglesia.
El Papa Paulo III, que tuvo unos cuantos hijos ilegítimos, fue quien impuso definitivamente la obligatoriedad del celibato para todos los sacerdotes, en el Concilio de Trento.

¡Cuanta hipocrecía!


¿Y los hijos? ¿Y las mujeres, concubinas de los sacerdotes? ¿Estarán de acuerdo con el celibato sacerdotal y ser madres e hijos ilegítimos?


La Iglesia, con el celibato,  se empeña en ocultar la sexualidad que Dios nos dio a hombres y mujeres para nuestro disfrute y se lo adjudica a Dios mismo, como una de las leyes de la Iglesia, esto si es contra natura y no la homosexualidad, de la que podemos hablar que cunde en ministros del clero, y que también niega y oculta.
Como también oculta, protege y encubre a clérigos depredadores sexuales de infantes.

El Papa Francisco se expone humilde, y está en la humildad reconocer, corregir y compensar lo que con soberbia se ha ocultado por siglos en la Iglesia detrás del voto del celibato.
La Pregunta es: ¿tendrá el Papa la altura de un verdadero discípulo de Jesús para desatar en la tierra lo que Dios a desatado en el Cíelo?

"Como dice el dicho... El hombre es fuego y la mujer estopa. Llega el diablo y ... Sopla"


Bibliografìa: Radialstas, Apasionadas y apasionados. ¿Celibato sacerdotal?

martes, 12 de marzo de 2013

SEDIA STERCORARIA. LA SILLA DE LOS TESTÍCULOS



SEDIA STERCORARIA 
LA SILLA DE LOS TESTÍCULOS



Una silla especial para los papas de Roma. 
Una silla con un agujero al centro que todavía puede verse en los museos del Vaticano. 


La “sedia stercoraria”. 
Sedia stercoraria. ¿Para qué se utilizaba esta misteriosa silla? 
¡Habemus papam!
Según numerosos escritos, la “sedia stercoraria” se utilizaba después del cónclave, una vez elegido el nuevo Papa...
... y su función era determinar la masculinidad del flamante pontífice.
¡Testiculos habet!
Un diácono introducía la mano derecha bajo la silla donde se hallaba sentado el papa y palpaba los genitales pontificios. 
¡Habet duos et bene pendentes!
¡Tiene dos y cuelgan bien!
¡Deo gratias!
Si todo estaba en su sitio, si quedaba comprobada su masculinidad, el Sumo Pontífice recibía la bendición de los cardenales y comenzaba la liturgia de coronación.



¿De dónde nace este extraño ritual? 

A mediados del siglo nueve, una mujer de origen inglés y de nombre Juana Anglicus, se hizo famosa en Roma por sus conocimientos médicos. 
Como los estudios estaban reservados a los varones, Juana se cortó el pelo, se vistió como hombre y se hizo llamar... 
Juan Anglicus
El médico “Juan”, conocedor de todas las hierbas, se hizo muy querido en la ciudad de Roma. Hasta el papa León IV lo mandó a llamar para curar su mal de gota.
Se convirtió en secretario particular del papa.
De secretario pasó a cardenal. 
Y cuando León IV murió, Juana, la que se hacía llamar Juan, fue elegida Papa por votación unánime. 
 ¡Habemus papam!


No era papa, sino papisa. La papisa Juana. 
Dicen que fue el mejor papa que se recuerda en Roma. Que se preocupó por los pobres.
Que estableció un sistema eficaz de salud en toda la ciudad. 
Que abrió escuelas para las mujeres. 
También dicen que la identidad sexual de la papisa fue descubierta en una procesión por las calles de Roma. 
Juana estaba embarazada, le llegaron los dolores, cayó al suelo y ahí murió, delante de la multitud, por las complicaciones del parto. 
Sobre la papisa Juana no existe documentación porque todos los papeles de sus años de Pontificado fueron quemados.
La papisa fue borrada de la historia oficial en el Vaticano. Nunca existió. 
Pero, por si acaso, para que nunca vuelva a existir... 
... se inventó la “sedia stercoraria”,
... la silla de los testículos. 
¡Habet duos et bene pendentes!
¡Deo gratias!
Dicen que el papa Adriano VI eliminó esta costumbre en el siglo XVI. 
Otros dicen que todo es mentira, que nunca le palparon los genitales a ningún papa. 
Dicen que dicen... 
Pero lo cierto es que, como ya nadie se sienta en dicha silla, tal vez pueda repetirse la historia de Juana.
Tal vez una mujer se cuele entre los cardenales...
... y por un maravilloso error, aparezca una papisa en vez de un papa. 
Una papisa que cambie el rumbo monárquico y machista del Vaticano. 



Radialistas, Apasionadas y apasionados
BIBLIOGRAFÍA 
Recomendamos la película “La Pontífice” del director alemán Sönke Wortmann (2009). Y el libro en el que se basa “La Papisa”, de la historiadora Donna W.Cross
El ritual del Sanctus Sanctorum y la importancia de los genitales 











 

miércoles, 6 de marzo de 2013

LA RENUNCIA DE BENEDICTO XVI Y EL PAPADO

 


LA RENUNCIA DE BENEDICTO XVI 

Y EL PAPADO



JOSÉ AROCENA, jarocena@ucu.edu.uy
URUGUAY.

ECLESALIA, 26/02/13.- La renuncia de Benedicto XVI fue sin duda un hecho importante. No parece sin embargo que lo más destacable de este suceso sea la danza de nombres con que la prensa se ha entretenido durante los días siguientes al anuncio. Un artículo de José María Castillo publicado en su blog “Teología sin censuras” el pasado 12 de febrero lleva por título “El problema no es el Papa… el problema es el papado”. De alguna manera, lo que José María Castillo quiere destacar es que si bien el nombre del futuro Papa puede tener importancia, lo que la Iglesia debe examinar es ese conjunto de tradiciones y formalismos que hacen del Papa una figura extraña y lejana del hombre y la mujer contemporáneos. Su carácter de obispo de Roma “primus inter pares” (el primero entre iguales) queda desfigurado tras esa imagen de “sumo pontífice” a lo que se agrega ese apelativo de “santo padre”. Dice Castillo: “Lo mejor de esta renuncia, a mi entender, es que nos desvela -quita el velo- a una mal entendida tradición en la Iglesia, centrada en costumbres y atavismos formales que han llegado a tener una importancia absolutamente desproporcionada e incluso contraria al espíritu y a las prácticas auspiciadas por el Maestro”.

En estas pocas palabras, se expresa con acierto lo que el papado es actualmente, señalando incluso que ese conjunto de “tradiciones” son contrarias al espíritu y a las prácticas que caracterizaron la vida de Jesús y que los evangelios nos han trasmitido.

Entiendo por ese conjunto de costumbres y atavismos formales, tanto lo relacionado al boato del Vaticano completamente fuera de época, como a las formas de administrar la Iglesia marcadas por un férreo centralismo basado en una interpretación al menos abusiva, de la pretendida infalibilidad papal.

El centralismo romano no resiste hoy al cambio de época. Como dijo el Cardenal Martini pocos días antes de morir: la Iglesia está al menos dos siglos atrasada. No puede relacionarse con el mundo una Iglesia que se está encerrando en sí misma, que está repitiendo fórmulas y proponiendo prácticas que poco tienen que ver con el gigantesco cambio de época al que estamos asistiendo.

Las voces de la Iglesia en los distintos continentes temen expresarse ante los desbordes autoritarios del centralismo romano. ¡Esa es la cuestión del papado! Sin ir más lejos, el reciente Congreso de Teología llevado a cabo en la sede de la Universidad jesuita de Unisinos (Porto Alegre) que reunió a más de 700 cristianos laicos, sacerdotes, religiosos y obispos, tuvo que vencer oposiciones originadas en el Vaticano. Esa tentativa de impedir la expresión de sectores relevantes de la Iglesia latinoamericana, es una forma más del característico “disciplinamiento” que pretende la cúpula vaticana, sobre el conjunto de la Iglesia.

¿Qué esperanzas se pueden alimentar entonces ante el nuevo Cónclave? El Superior General de los jesuitas, P. Adolfo Nicolás sj, analizando el último Sínodo, señaló la ausencia de la voz del Pueblo de Dios:“La voz del Pueblo de Dios no tiene ocasión de expresarse. Es un Sínodo de Obispos y, por eso, no se cuenta con la participación activa del Laicado aun cuando un número de expertos y “observadores” (auditores) asisten como invitados… Por eso era difícil evitar el sentimiento de que se trataba de una reunión de “Hombres de Iglesia afirmando la Iglesia”, lo cual es ciertamente bueno pero no precisamente lo que necesitamos cuando estamos a la búsqueda de una Nueva Evangelización. Podemos caer en el peligro de buscar “más de lo mismo” (Servicio digital de información SJ, vol. XVI, nº17, 29 de octubre de 2012).

Sin duda, este es uno de los puntos principales para que una renovación de la Iglesia haga posible su acercamiento a un mundo en profunda transformación. Cuando en la sociedad contemporánea se afirma el valor de la diversidad, el centralismo romano pretende una comunidad cristiana uniforme, confundiendo así unidad con uniformidad. Es cierto que a ratos se disfraza de pluralismo étnico porque existen comunidades en distintos continentes y distintas culturas. Pero curiosamente la pretensión es reducir toda esa diversidad a las categorías culturales que expresan los ritos y los dogmas, es decir a la cultura occidental celosamente mantenida hasta el extremo en los palacios vaticanos.

Si se quiere un ejemplo, basta con recordar lo que se hizo con la comunidad cristiana de San Miguel de Sucumbios en Ecuador. Un largo proceso de construcción de comunidad pretendió ser eliminado mediante el envío de un Instituto tradicionalista, vertical y cuasi militar como los Heraldos del Evangelio. Esta decisión es fruto de una gran ineptitud para entender la diversidad o peor aún, la consecuencia de una manera equivocada de concebir la unidad. La comunidad demostró su madurez organizando una resistencia pacífica y finalmente ese Instituto debió retirarse de esos territorios. Se trata de un excelente ejemplo del fracaso de la uniformidad impuesta por el centralismo romano. Si por alguna razón se quiso corregir alguna orientación existente en la comunidad, el instrumento elegido no fue el diálogo entre hermanos, sino la imposición autoritaria.

El papado deberá dejar de ser algo muy parecido a una monarquía, cuya cabeza es electa por un grupo de “príncipes”. Es inaceptable que la Iglesia esté gobernada por una suerte de rey sostenido por eso que se llama “príncipes de la Iglesia”, es decir por los cardenales. La Iglesia no debe tener un jefe, mucho menos un rey. El único referente de los cristianos es Jesús, que no pretendió ejercer ninguna magistratura en este mundo.

Alguien dirá que se necesita alguna forma de organización para poder convivir. Es cierto, pero a la luz del Evangelio parece muy claro que esa forma de convivencia no es la actual. Si el papado toma la iniciativa de revisar las estructuras caducas de la Iglesia, sin duda habrá miles de personas, miles de comunidades que apoyarán la iniciativa y que de una u otra forma, colaborarán en la búsqueda de una organización más acorde con nuestro tiempo. Se necesitaría una organización mucho más representativa de la totalidad de las iglesias esparcidas por el planeta. Si las autoridades centrales de la Iglesia no se abren a un debate de esta naturaleza, de todas maneras, las iglesias particulares en todo el mundo están ya en camino de llevar adelante una profunda reflexión sobre estos temas.

No hay que dudar de la fidelidad al Evangelio de miles y millones de cristianos dispuestos a abrir las ventanas y dejar que entre el aire fresco. Una gran apertura al Pueblo de Dios es lo que se necesita para salir de la esclerosis e interpretar los signos de los tiempos. A veces se han mencionado los miedos a un tipo de funcionamiento más democrático, imaginando que se crearían organizaciones parecidas a los partidos políticos. Estos temores reflejan una mentalidad que se guía solamente por el acceso al poder. Cuando hablamos de nuevas formas de convivencia, no estamos refiriéndonos a disputas políticas por el poder, sino a ser capaces de escucharnos unos a otros y de resolver los problemas aplicando la inagotable sabiduría de la palabra de Jesús expresada en los Evangelios. Como en toda organización humana habrá mecanismos de poder, pero sería deseable que fueran bastante más positivos y más representativos, que las sórdidas intrigas palaciegas que hoy recorren el Vaticano y que terminan por influir decisivamente en la elección del Papa.

Nos preguntamos si hay que esperar algo del futuro Cónclave. Si algo puede fundamentar nuestra esperanza, será que esta señal que fue la renuncia de Benedicto XVI, sirva para abrir los ojos y los oídos de quienes se encargan hoy del gobierno de la Iglesia. Más allá de muchas de las orientaciones temerosas y conservadoras impartidas por el Papa renunciante, es necesario reconocer que este acto de dimisión tiene el valor de destapar las lógicas debilidades humanas de cualquier gobernante o de cualquier sistema humano de gobierno. Dejemos de hablar de una especie de magia del Espíritu Santo que sirve para cubrir ambiciones y negociaciones muy humanas. Las formas humanas son siempre defectuosas, lo único que podemos hacer es intentar mejorarlas y hacerlas más adecuadas a la misión para la que fueron concebidas.

Es en este sentido que el Pueblo de Dios debe tener una palabra en cada uno de los rincones de la Tierra. Confiar en la presencia del Espíritu significa entre otras cosas, no tener miedo a las múltiples formas de expresión del pueblo cristiano. No es posible encerrar el Espíritu entre las paredes de la Capilla Sixtina. Es exactamente al revés: “donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18, 20). Esos dos o tres se reúnen en nombre de Jesús en las grandes ciudades, en los campos, en los desiertos, en las montañas o junto al mar. No hay paredes que guarden extraños secretos y opacas decisiones, que protejan maniobras o que permitan creerse dueños de las conciencias.

Es cierto que está muy trabada la posibilidad de un cambio en la Iglesia. Es cierto que hay muchos intereses que tratarán de impedir que las transformaciones se produzcan. Las estructuras burocráticas como las de la Iglesia tienden a protegerse contra toda amenaza que ponga en peligro los mecanismos de poder establecidos o que cuestione la legitimidad de los cargos. Si en el nuevo Papa hubiera una voluntad auténtica de cambiar, tendrá que proceder generando nuevos apoyos que no podrán ser los de la Curia Romana. Será seguramente en la pluralidad de las iglesias particulares donde encontrará muchos grupos de cristianos dispuestos a contribuir con una tarea que es sin duda de enormes dimensiones. Ojalá sea posible comenzar a transitar por ese camino. 

miércoles, 27 de febrero de 2013

UN RAYO CAE EN EL VATICANO

UN RAYO CAE EN EL VATICANO.




                            




No es febrero un mes propicio para las tormentas. Pero la imagen de un rayo impactando en Roma sobre la cúpula del Vaticano, horas después de anunciar el Papa Benedicto, en latín, (una lengua muerta) su sorprendente renuncia, es una imagen que quedará para la historia. Casi todos los medios lo recogieron. 

Antes de producirse el fenómeno atmosférico, el decano del colegio cardenalicio había leído delante del Papa un texto en el que le decía que el anuncio de su renuncia, tan sorpresiva, “había resonado en el aula como un trueno en un cielo sereno”. El purpurado daba a entender que en el Vaticano no había tormentas (intrigas palaciegas, luchas por el poder).
El Papa Benedicto alega ‘motivos de salud’ para justificar su renuncia. Sin embargo, matiza el cura Jesús López Sáez, en su interesante escrito, “Sorpresa papal”: “ya hubiera querido su antecesor, Juan Pablo II, tener su estado de salud”... Por los interrogantes que plantea dicha renuncia, me trae a la memoria la figura de Juan Pablo I, que duró 33 días (los ‘años’ de Cristo), y de quien se lanzó el bulo de que era un papa enfermo, indeciso, incapaz… (“Juan Pablo I: Un caso abierto”, Jesús L. S., Editorial Sepha ). Si a la renuncia de Benedicto XVI sumamos las destituciones de los últimos directores del IOR (banco vaticano) las dudas se acrecientan. Llama la atención que su última gran decisión, tras anunciar su renuncia, ha sido nombrar a un nuevo presidente del IOR.
El 1 de julio de 2012, el cura Jesús publicó en la página web de la Comunidad de Ayala un intenso escrito, “Mal Estado Vaticano”, donde se ponía en evidencia, entre otros, los últimos escándalos financieros en el IOR salidos a la luz. En 2009, el periodista Gianluigi Nuzzi publicó su libro “Vaticano S.p.A” (Editorial Chiarelettere), escrito a partir del archivo de monseñor Renato Dardozzi, testigo privilegiado entre los años setenta y noventa de los problemas del IOR. Salían a la luz los mismos escándalos que Juan Pablo I quería cortar. Escribe el periodista Pedro Ordaz que “debajo de su piadoso nombre, Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano esconde un tormentoso pasado de crímenes y conexiones con la Mafia y un presente no mucho más limpio de blanqueo de capitales”, (“La última batalla de Benedicto XVI”, El País, 16 de febrero 2013). Un botón de muestra es que el Vaticano llegó a aceptar sobornos para enterrar al conocido capo mafioso y criminal Enrico de Pedís en una cripta de una Basílica, ‘como gran benefactor de los pobres’, como si fuera un santo. (El País, 6/5/2012).
Una de las primeras decisiones de calado que pensaba tomar Juan Pablo I era poner transparencia en las finanzas vaticanas para dar a la Iglesia un rostro más evangélico y creíble: “La Iglesia no debe tener poder ni poseer riquezas”. Empezando por la destitución del entonces responsable del IOR (el obispo P.C. Marzincus). Desde Pablo VI hasta nuestros días el Vaticano ha estado envuelto en continuos rosarios de escándalos, especialmente por el tema de los negocios vaticanos: blanqueo de dinero, evasión de divisas, opacidad... (casos de R. Calvi, L. Gelli, M. Sindona, U. Ortolani, desaparición de Emanuela Orlandi... ("El día de la cuenta", de Jesús López Sáez, Meral Ediciones). Hace un año, el que fuera secretario general de la Gobernación del Vaticano, monseñor Viganò (nombrado en 2009 y destituido en 2011 por su superior) denunció -en sendas cartas (filtradas a la prensa) dirigidas al secretario de Estado del Vaticano, T. Bertone; y a Benedicto XVI- corrupciones, facturas falsas, en las finanzas vaticanas. Viganò fue sustituido y enviado (‘exiliado’) como nuncio a EE. UU. En una palabra: “¿Dónde ha habido más negocios? ¿En el Estado Vaticano o en el viejo templo denunciado por Jesús?...”, denuncia el cura Jesús.
A Benedicto XVI -un papa ‘conservador’, que suele sorprendernos con escritos interesantes aunque luego no lo lleva a la práctica como Papa- se le reconoce el mérito de haber intentado (‘hasta donde ha podido’) ‘lavar los trapos sucios de la casa’: quitar el tapón de los escándalos de la pederastia en el seno de la Iglesia y poner orden en las oscuras finanzas vaticanas. Todo lo contrario que su antecesor, Juan Pablo II (beatificado de forma exprés), que mantuvo a Marzincus en su puesto al frente del IOR y lo protegió a cal y canto (el obispo Marzincus, fue reclamado por la justicia italiana e internacional). Además, Juan Pablo II no tuvo reparos en proponer como “modelo y guía de la juventud” al sacerdote pederasta Marcial Maciel, a quien el Papa Benedicto XVI apartó de la vida pública. No es descabellado afirmar que si M. Maciel hubiera fallecido unos años antes que Juan Pablo II, éste lo habría elevado a lo más alto de los altares…
Si el día 11 de febrero, día de la gran renuncia, cayó un rayo sobre la cúpula de San Pedro, el próximo día 28 -día en que Benedicto XVI dejará de ser Papa- el salmo propio del día es el Salmo 1: “los dos caminos”. Un salmo, escribe el cura Jesús, que recoge “la encrucijada en la que se ve envuelto Benedicto XVI”. Algo parecido sucedió el domingo 27 de mayo de 2012, Pentecostés, (lo recogió el cura Jesús en el ya citado, "Mal Estado Vaticano") cuando Benedicto XVI sacó el tema ignaciano de las dos banderas: “Debemos elegir si permanecer bajo la bandera del diablo o bajo la de Jesús. Bajo la primera bandera nos unimos en busca de riqueza, el vano honor, el orgullo y, por lo tanto, todos los vicios. Bajo la de Jesús, amando la pobreza -espiritual y material-, la humillación, la humildad y todo lo que se llama virtud”. Aunque Benedicto XVI apuntaba para adentro, culpaba a algunos medios de dar una imagen falsa de lo que ocurría en el Vaticano. “Deseo renovar mi confianza y mi aliento a mis más estrechos colaboradores y a todos aquellos que diariamente con fidelidad, espíritu de sacrificio y en silencio me ayudan en mi ministerio”.
Hay que retrotraerse más de setecientos años (hasta el año 1294), para ver en la historia de la iglesia un caso de renuncia papal. Fue con Celestino V (Pietro del Murrone), monje benedictino y eremita. Celestino V renunció a los cinco meses de su elección: según unos historiadores, ‘reconociendo su incapacidad’; según otros, ‘bajo presión del consistorio cardenalicio’. Su sucesor, Bonifacio VIII, lo encerró en una fortaleza el resto de sus días (para evitar un posible cisma), muriendo dos años después (19/05/1296). Clemente V lo elevó a los altares en 1313. El cura Jesús, que encuentra un cierto paralelismo entre Celestino V y Juan Pablo I, recoge este dato: en 1998 el Vaticano analizó con escáner el cadáver del Papa Celestino V. En el cráneo se detectó un clavo, lo que levantó la sospecha de que el Papa, partidario de que la Santa Sede adoptara un estilo de vida pobre, pudiera haber sido asesinado. Llama la atención que se hiciera el escáner al cadáver de Celestino V y no se hiciera algo semejante con Juan Pablo I”.

UN RAYO SOBRE EL VATICANO EN LA ENCRUCIJADA DE UN PAPA
BRAULIO HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, brauhm@gmail.com
TRES CANTOS (MADRID)
ECLESALIA, 19/02/13.-